ANYIKA ONUORA: MEDALLISTA EN RÍO POCO DESPUÉS DE PADECER GRAVEMENTE DE MALARIA

Un día de agosto de 2016 Anyika Onuora ganaba una medalla olímpica en los Juegos de Río. Formaba parte del equipo británico de relevos 4×400. Junto a sus compañeras pudo subir al tercer escalón del podio. Lo que muy pocos sabían entonces, ni siquiera las tres corredoras con las cuales había conseguido el logro, es que pocos meses antes no podía ni caminar. Es más, incluso su vida corrió verdadero peligro.

La velocista, de origen nigeriano, había visitado durante el otoño anterior la villa nigeriana originaria de su padre. Había tomado todas las precauciones médicas necesarias, pero al parecer no surtieron efecto. Onuora era aún inconsciente de lo que le quedaba por pasar; la grave enfermedad que ya se había hecho con un espacio en su cuerpo aún no se había manifestado. Fue en unas vacaciones en la República Dominica algo más tarde cuando Anyika empezó a padecer síntomas de lo que aún no sabía era una enfermedad a punto de costarle la vida. Empezó a notar mareos y sudores. De vuelta al Reino Unido la atleta contactó con su médico, pues los temblores aumentaban y su orina había adquirido un intenso color. Su médico le recomendó visitar a un especialista en Londres (ella reside en Liverpool). Para cuando llegó a la capital británica su estado era tal que llegar desde su coche, a apenas dos minutos a pie, hasta el hospital le tomó un cuarto de hora. Su estado era ya crítico.

Realizándole prueba tras prueba, ya ingresada, Anyika Onuora solo pensaba en una cosa: ¿podría entrenar? Pidió a los doctores insistentemente ser medicada para poder marcharse y entrenar, pues los Juegos de Río cada vez estaban más cerca. Pero Onuora se encontraba cada vez peor. Los ojos le ardían, el dolor era fuerte y su cuerpo no paraba de temblar sin control. Se sentía tan mal que llegó a pronunciar la fatídica frase: “¿voy a morirme?”. Y, de hecho, a posteriori ha llegado a saber que, de haber tardado un día más en acudir al hospital muy probablemente ése habría sido el resultado. Anyika tenía malaria y, de entre todos los tipos de la misma, la más mortífera.

El tratamiento que sufrió a continuación fue radical: si su temperatura corporal ascendía un grado en la siguiente hora, podría morir. Tuvieron que cubrir su cama con cubitos de hielo para bajársela. Anyika confiesa haberse sentido agotada por entonces, pero no podían dejarla dormir para no caer inconsciente. Unas tres horas más tarde su temperatura se estabilizó. Había pasado el momento más crítico. En los días posteriores el tratamiento al que se sometió consistía, entre otras muchas cosas, a extracciones de sangre tan frecuentes que ya no podían ni encontrarle las venas. Pero poco a poco Onuora iba mejorando. Ella seguía con la idea de acudir a Río, aun viéndose en esos momentos postrada en una cama de hospital. Su sueño era correr en el tartán del Estadio Olímpico, pero pocos meses antes del inicio de los Juegos tuvieron incluso que volverle a enseñar a caminar. Las distancias en metros que era capaz de recorrer, no obstante, iban siendo cada vez mayores.

Anyika se siente muy afortunada por haber superado tan gran enfermedad. No solo eso, sino que, en el intervalo de unos meses, pudo hacer realidad su sueño de ser olímpica y medallista además. No la seleccionaron para la prueba individual, como ella esperaba, pero sí formando parte del relevo que finalmente, como hemos dicho, se subiría al podio. En ningún momento de su enfermedad, ni siquiera tras la conquista de la medalla, hizo partícipe a sus compañeras ni a nadie (fuera de sus más allegados familiares) de todo el calvario que había pasado. Nadie en la Federación, entre los entrenadores, etc. sabía que había padecido malaria apenas diez meses antes de los Juegos de Río. Solo un año y medio más tarde se ha decidido a dar a conocer su historia. Su intención, al hacerlo ahora, es hacer una llamada de atención sobre esa terrible enfermedad y, sobre todo, que pese a padecerla se puede superarla. Ella lo ha hecho de la forma más increíble posible: consiguiendo una medalla olímpica.

A la derecha, Anyika Onuoro. Foto de Martin Rickett/PA Wire.

Anuncios
Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , | Deja un comentario

SHAUN WHITE: EL ICONO DEL HALFPIPE EN SU MEJOR FORMA PARA PYEONGCHANG

Se trata de mucho más que un campeonísimo del deporte, incluyendo los Juegos Olímpicos. Shaun White es un icono. Casi se le puede considerar parte del firmamento de las estrellas de rock. En Pyeongchang cumplirá sus cuartos Juegos en snowboard, siempre en la modalidad de halfpipe (aunque ha probado también otras, como la olímpica de slopestyle). En la ciudad surcoreana será, a sus 31 años –y enfrentándose a rivales que no habían nacido cuando él ya competía-, el máximo favorito porque se ha clasificado por la puerta grande: consiguiendo un 100, puntuación máxima, en la penúltima prueba clasificatoria.

Y eso que Shaun nació con un defecto congénito en el corazón que obligó a que le operaran a corazón abierto antes de cumplir un año. Desde muy pequeño ya demostró aptitudes físicas y pasión por el deporte. Empezó empero con el skateboard, tratando de emular a su hermano mayor. Se pasó pronto al snowboard, ganado su primera competición con solo siete años de edad. La estancia en las montañas más cercanas –en su caso, las de San Bernardino- suponían un coste que los padres de Shaun, modestos trabajadores siendo camarera su madre y trabajador del departamento de agua su padre, no podían sufragar. Por ello compraron una furgoneta usada donde dormían cuando acampaban en la montaña.

Con 13 años Shaun White ya era profesional y con 16 se convirtió en el ganador más joven del Open de Estados Unidos. Cuando ganaba, tenían que sustituir el tradicional champán por sidra en la habitual botella de celebración de ganadores. Sus triunfos, desde entonces, han sido tan numerosos que se resumen en los siguientes datos: en el único atleta en haber ganado Juegos Olímpicos y a la vez haber ganado en los prestigiosos X-Games (que reúnen a los mejores deportistas de los llamados “deportes de riesgo juveniles”) tanto de invierno como de verano, ya que no ha abandonado el skateboarding; ganador en diez ocasiones de los prestigiosos Premios ESPY otorgados por la cadena de deportes ESPN al Mejor Atleta de deportes de acción y Mejor Atleta olímpico de Estados Unidos; el único en ganar 15 medallas de oro en los X-Games…¿seguimos?

Foto de AP Photo/The Canadian Press, Sean Kilpatrick

Lo de estrella de rock lo decimos también por su pasión hacia esta música. No es raro verle en la portada de la revista “Rolling Stone” o incluso tocando con su grupo Bad Things, con los que ha grabado un disco. La perfecta unión para él: música y snowboard la consigue en una de sus creaciones, al poner en marcha el festival Air+Style, con el que pretende ayudar a los riders  creando más competiciones con premios más valiosos, para que de esta manera se puedan ganar la vida con el deporte. El festival, huelga decir, combina competición con actuaciones musicales de los grupos más punteros.

Antes de entrar en otras facetas de White tenemos que hablar sobre su andadura olímpica, casi impecable. En Turín 2006 ganó el oro cuando estaba lejos del podio tras la primera ronda. En Vancouver 2010, sin embargo, su alta nota en la primera ronda fue suficiente para darle el título olímpico. Sin embargo, mejoró su nota en la segunda ronda, ampliando su ventaja sobre el segundo. En Sochi solo fue cuarto, pero protagonizó un hecho que le redime del “mal” resultado. Aparte de ser, de entre todos los deportistas olímpicos compitiendo en Sochi, del que más se habló en la red social de Facebook, lo que nos importa es el gesto que tuvo con unos niños, enfermos de leucemia, que viajaron desde Florida para verle. White se saltó el protocolo, saltó una valla y chocó la mano de los dos pequeños. Ese simple gesto probablemente significó mucho para ellos. Porque este extraordinario deportista está muy sensibilizado con las causas humanitarias. Sin ir más lejos, ha hecho realidad desde 2008 17 deseos de niños enfermos para la fundación Make –A- Wish.

Finalmente señalar el carácter de emprendedor de este campeón, creador de su propia linea de ropa en una empresa de la que su madre está al frente. Su ropa está a la venta en Macy´s, el gran almacén más popular de su país. Tras Pyeongchang su próximo objetivo no está puesto en los siguientes Juegos Olímpicos de invierno…sino en los de verano, ya que White quiere acudir a Tokio 2020 en el debut como deporte olímpico de su amado skateboarding. El último detalle que faltaría para su completa vida.

Foto de Lucas Jackson/Reuters

Publicado en Camino a Pyeongchang | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

ALEJANDRO ABASCAL: “NUESTRO ORO DE LA VELA EN MOSCÚ 80 ABRIÓ BRECHA PARA LOS DEMÁS”

Alejandro (Jan) Abascal fue, junto a Miguel Noguer, pionero en el palmarés olímpico español al conseguir la primera medalla de oro –en vela en Moscú 80- para España en Juegos Olímpicos de verano y “abrir un poco la brecha para los demás”. Como nos reconoció “era una época en la que no estábamos acostumbrados a ganar, prácticamente no había medallas olímpicas. A partir de entonces la vela ha sido el deporte que más medallas ha ganado para España en Juegos Olímpicos”.

Los primeros Juegos del futuro medallista fueron en Montreal, a los que acudió con una buena preparación, aunque muy corta” ya que el regatista santanderino se encontraba aún estudiando. “Fuimos la sorpresa allí porque estuvimos a punto de ganar medalla. No íbamos con esperanza de ganarla; pensábamos hacer un buen papel, conseguir diploma. Nos fue mucho mejor de lo que esperábamos nosotros mismos”. Aunque si finalmente Abascal no consiguió medalla en la ciudad canadiense se debió a “una avería un poco absurda por falta de experiencia. Cuando estás en los puestos de cabeza y te sucede una cosa inesperada por falta de experiencia y previsión, cosas que ahora no sucederían, da mucha rabia porque las oportunidades vienen cuando vienen”.

Para los siguientes Juegos, los de Moscú, esos fallos debido a la inexperiencia no podrían repetirse. A tierras soviéticas fue junto a su compañero Miguel Noguer tres o cuatro años antes, haciendo “una preparación bien hecha”. Las cosas se estaban haciendo bien, lo que repercutió en resultados en todas las competiciones: “En los Juegos de Moscú aspirábamos a ganar medalla porque en los campeonatos del Mundo de los tres años anteriores fuimos medalla”. Y se consiguió el oro en la categoría Flying Dutchman.

Para sus terceros y últimos Juegos como deportista, los de Los Ángeles, ya “íbamos de favoritos porque habíamos ganado con facilidad en la última prueba del circuito mundial, sin embargo ya en los Juegos las condiciones fueron un poco especiales y no supimos entenderlas. Se esperaban vientos fuertes, porque allí son vientos térmicos por el desierto que hay detrás, que favorece que haya viento fuerte, pero esos días hubo nieblas en el desierto y el viento tardó en salir, lo que nos trastocó un poquito la preparación. No estábamos tan bien preparados para vientos flojos y no pudimos sacar medalla”.

Alejandro Abascal y Miguel Noguer en Moscú 80

En Los Ángeles, pese a las previsiones, Jan Abascal no salió con medalla, pero sí vivió dos momentos inolvidables: el hecho de ser el abanderado español en la ceremonia de apertura y “la anécdota” de su historial deportivo, que nos contó con entusiasmo: “Me gusta mucho el baloncesto. Creo que soy de las pocas personas que ha visto in situ las tres finales olímpicas que ha hecho España. La primera la vi en Los Ángeles y, como no había entradas, me colé con el equipo. Iba en el autobús del equipo y pasé luego con la bolsa de Epi por la puerta, sin acreditación ni nada. Fue una vivencia muy curiosa poder estar con los chicos incluso en el vestuario. Allí vimos juntos por televisión la semifinal de los 1.500 m. en la que participaba José Manuel Abascal, que además nos tocó el vestuario de los Lakers y estábamos tocando las taquillas de Abdul Jabbar, de Magic Johson, etc.”.

Como deportista, el regatista reconoce haber vivido una época curiosa de los Juegos Olímpicos, en la que destaca las impresionantes medidas de seguridad en Montreal 76 tras los acontecimientos de Múnich 72, mientras que los de Moscú fueron muy especiales ya que había seguridad pero no había armas por ningún lado; había miles de soldados por todos los lados que controlaban el tema”. El medallista español pudo apreciar, de paso, la evolución en la Unión Soviética respecto a los años previos de preparación vividos allí: “En el 77, cuando fuimos por primera vez, nos encontramos un país bastante más duro que en el 80, más abierto. Siempre se comentaba, no obstante, que te espiaban por todos los lados”. Finalmente, los Juegos de Los Ángeles 84 resultaron ser bien distintos, muy especiales en el caso particular de Abascal “porque convivimos todos los deportes, la vela estaba integrada. En Rusia estábamos en Tallin y en Canadá estábamos en el lago Ontario.

Tras estas tres experiencias olímpicas Jan Abascal puede afirmar sentirse todo un privilegiado al no haberse perdido prácticamente ninguna cita olímpica desde entonces: “bien como entrenador, bien como director del equipo, bien trabajando en RTVE. Todo ha evolucionado y ha cambiado muchísimo. He sido un privilegiado. En Atenas 2004, de entrenador, mis chicos ganaron el oro, por ejemplo. La experiencia de haber ganado como deportista y luego como entrenador es muy bonita”.

Publicado en Entrevistas | Etiquetado , , , | Deja un comentario

LOS HERMANOS MUIRHEAD: TRES ASPIRANTES A MEDALLA EN CURLING EN PYEONGCHANG

No son ni mucho menos el primer caso de hermanos olímpicos, ni siquiera compitiendo juntos en unos mismos Juegos, pero puede que sean el primer trío compuesto por una mujer y dos hombres y, lo que es mejor, todos con posibilidades de conseguir medalla. Competirán en Pyeongchang. Para ella, Eve Muirhead, serán sus terceros Juegos, mientras que para sus hermanos Thomas y Glen supondrá el debut olímpico. Juegan a curling y son escoceses (aunque competirán por Gran Bretaña en Juegos Olímpicos), tierra donde se supone nació este peculiar deporte de invierno. No es de extrañar que se dediquen al curling, que ya está en sus venas desde el momento en que el padre de ellos, Gordon, ya estrenó este deporte en su andadura olímpica, en Albertville 92, aunque por entonces era solo un deporte de exhibición.

La más exitosa del trío -de momento- es Eve y, admiten sus hermanos, el espejo en el que mirarse. Ambos hermanos contemplaron sus participaciones olímpicas por televisión. Cuando Eve debutó en Vancouver 2010 su juventud -19 años- e inexperiencia le jugaron una mala pasada. Pese a su edad ya ejercía de skip (una especie de capitán) en el Team GB, aunque se recuerda su peor momento en dichos Juegos: cuando rompió su escoba enfadada por sus errores, culpándose ella sola en todo momento del mal papel del equipo.

En Sochi 2014 Eve Muirhead batió un récord: el de el skip más joven, hombre o mujer, en ganar una medalla olímpica. Porque en la ciudad rusa se alzó con la medalla de bronce. Eve también ha alcanzado muchas otras medallas, muchas de ella de oro, en Mundiales y Europeos. Demuestra ser una escocesa de pies a cabeza, ya que posee dos talentos típicos de su tierra: su nivel de golf es tan bueno hasta el punto de ofrecerle ser golfista profesional, pero se decantó por el curling. Asimismo, es una consumada gaitera que ha llegado a tocar en algún Mundial de curling.

Turno de los hermanos: Thomas tiene en la actualidad 22 años, mientras que Glen tiene 28, un año más que Eve. Ambos irán a Pyeongchang, aunque Glen en calidad de jugador sustituto. El benjamín aventaja en títulos conquistados a su hermano mayor, sobre todo en su etapa junior, pero ambos acudirán a la cita olímpica surcoreana con la reciente plata al cuello del Europeo disputado en St. Gallen. Los hermanos estarán en Pyeongchang, aunque la decisión de que acuda su equipo, el liderado por Kyle Smith, no ha estado exento de polémica, ya que el equipo el David Murdoch, medallista de plata olímpica, ha criticado su exclusión. Glen Muirhead, por su parte, casi no se convierte en olímpico, pues hasta hace poco formaba parte del equipo de Tom Brewster, que falló en su clasificación nacional olímpica, uniéndose al Team Smith, donde ya estaba su hermano.

Hay algo que hace particularmente peculiar a estos hermanos: su profesión fuera del curling. Thomas y Glen Muirhead están a cargo de una granja en su localidad de Blair Athoil. Para ello tienen que levantarse a las cinco y media cada mañana y realizar las labores en la granja, donde crían ovejas –algo también muy escocés, ¿no creen?- prácticamente todo el día excepto una pausa a mediodía que aprovechan para practicar curling. Su hermana Eve suele decir que, en caso de poder entrenar más horas, sus hermanos llegarían mucho más lejos en el mundo del curling. Sin embargo los hermanos Muirhead disfrutan de su trabajo en la granja, llegando a comparar la satisfacción y sensaciones que produce una medalla con las que produce asistir al nacimiento de una oveja o un ternerito.

Hay que destacar, también, el hecho de que Eve Muirhead descubriera pocos meses antes de su participación en Sochi su condición de celiaca, tras sufrir fatiga extrema, pérdida de peso, dolores y desórdenes estomacales. Afortunadamente dio con la causa y puso remedio, aunque tuvo que pasar por una auténtica pesadilla entretanto. Eve se declara una amante de los Juegos Olímpicos y afirma que el momento más devastador de su carrera fue perder las semifinales en Sochi, aunque finalmente venciera la medalla de bronce. Estaremos atentos a todo el clan Muirhead en Pyeongchang 2018.

 

 

Publicado en Camino a Pyeongchang | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

CURIOSIDADES DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE PEKÍN 2008

-Estos Juegos salieron adelante en gran parte debido al interés mostrado por Juan Antonio Samaranch, gran partidario del deporte chino y su incorporación definitiva en la esfera internacional

-Desde un par de meses antes del inicio de los Juegos China puso en marcha una campaña contra el posible terrorismo a la que llamaron “Gran Muralla 5”

-Para garantizar la seguridad, cuestión obsesiva en Pekín 2008, participaron hasta 110.000 militares

-No faltó la superstición en estos Juegos, pues comenzaron un 8 del mes 8 de 2008. Huelga decir que en China el 8 es el número de la suerte

-Hubo tensión política durante y sobre todo antes de la celebración de estos Juegos debido a la ocupación china del Tibet. Algunas etapas de los relevos de la antorcha olímpica hubieron de cancelarse por disturbios y manifestaciones en contra debido a este conflicto

-El recorrido de la antorcha olímpica hasta llegar a Pekín fue especialmente completo. Entre sus etapas intermedias, una parada en la cima del Everest

-El prestigioso e internacionalmente premiado director de cine Zhang Yimou fue el encargado en desarrollar la ceremonia de inauguración y la de clausura

Foto de Mike Hewitt/Getty Images

-El presupuesto de los Juegos de Pekín 2008 casi triplicó el de su antecesora, Atenas 2004

-Seguramente mucho de ese presupuesto se fue en la construcción de los 37 nuevos estadios y pabellones deportivos, así como 59 centros de entrenamiento. En total, más de mil edificios

-El hecho de que el país organizador no cumpliera con los Derechos Humanos llevó a poner en peligro la participación, por boicot, de varios países. Finalmente no se produjo e incluso tomó parte China Taipei

-En la misma ceremonia de inauguración China quiso enseñar al mundo un aspecto positivo de integración y respeto al hacer portar su bandera a niños de las 56 etnias que hay en el país. Sin embargo, en realidad todos pertenecían a la misma: la más predominante en el país, la Han

-Nos engañaron como a chinos: dato sorprendente- no todos los fuegos artificiales de las espectaculares ceremonias eran reales ¡algunos fueron creados por ordenador!

-Otro engaño, que ya se dio a conocer en su momento: la niña que cantó en la ceremonia no solo actuó en playback, sino que la voz no era suya, sino de otra niña “menos fotogénica”, por decirlo de alguna manera

-Será recordado para siempre la espectacular forma en la que se dio el último relevo olímpico, ya en el estadio, con el mítico gimnasta chino Li Ning “volando” hasta encender el pebetero

-Durante la final de conjuntos de natación sincronizada una componente del equipo de Japón se desmayó en medio de su número. Fue sacada enseguida del agua, siendo posteriormente hospitalizada

-Por primera vez China encabezó el palmarés, por delante de Estados Unidos y Rusia. China tuvo menos medallas que su más inmediato perseguidor, pero más de oro

-Todo en estos Juegos fue espectacular en cuanto a cifras se refiere, como el récord en el número de voluntarios (casi 75.000, menos de un millar de ellos proveniente del extranjero)

-Estos Juegos conllevaron mejoras fundamentales en las infraestructuras de la capital china, entre las que destacamos la ampliación de su aeropuerto, debida al prestigioso arquitecto Norman Foster –lo que momentáneamente le convirtió en el aeropuerto más grande del mundo-, así como de su Metro

-El gran problema de estos Juegos fue la contaminación de la ciudad. Para mitigarle se tomaron medidas drásticas, como la inmovilización de millón y medio de coches en la capital china esos días o el control del clima (nubes, lluvias) mediante aviones

-A falta de una estos Juegos tuvieron cinco mascotas, cada una representando los colores de los aros olímpicos. Todas simbolizaban animales con significaciones especiales en la cultura china

-El taekwondista cubano Ángel Matos le dio una patada en la cara al juez, quien lo había descalificado por excederse en el tiempo al recibir asistencia médica

-Rey de los Juegos Michael Phelps, que batió el récord de medallas en unos mismo Juegos, llegando a ocho medallas de oro, aunque se dudó muy mucho de una de ellas

-El título de rey de los Juegos bien se lo puede disputar a Phelps otra leyenda olímpica: Usain Bolt. En Pekín 2008 batió tres récords mundiales y ganó sus correspondientes oros

-Fueron los primeros Juegos en ser transmitidos totalmente en televisión de alta definición y, por una vez, China no realizó restricciones a la transmisión informativa de los Juegos

-China estaba preocupada por su mala imagen de cara al exterior. Para mejorarla tomó una medida que podríamos considerar insólita: sancionar con graves multas la costumbre local de escupir en público, al menos en el transporte público

-Una de las imágenes impactantes de los Juegos la protagonizó la atleta española Marta Domínguez al tropezarse cuando le faltaban tan solo dos vallas para llegar al final de la prueba de los 3000 m obstáculos estando en posición de lograr medalla. Al levantarse, Domínguez volvió a caer, estando en un estado semiinsconciente

-Positivo el dato de otra deportista española: la gimnasta de rítmica Almudena Cid. Se retiró besando el tapiz en su última prueba. Había batido una marca: ser la primera gimnasta en estar presente en cuatro finales olímpicas

-Gesto insólito y antideportivo el del luchador sueco Ara Abrahamian, desposeído de su medalla de bronce al arrojarla al suelo, enfadado por no haber conseguido una medalla de un metal mejor

-Hizo historia para su país la haltera turca Nurcan Taylan, pues consiguió la primera medalla de oro femenina para Turquía

-La rusa Yelena Isinbayeva no solo ganó la prueba del salto con pértiga, sino que batió el récord mundial, algo inhabitual en esta especialidad ya que los pertiguistas suelen esperar a pruebas en las que batir un récord mundial les proporciona un extra económico

-Brilló el ciclista británico Chris Hoy. En esta edición olímpica logró tres medallas de oro

-A destacar los resultados aquí de la arquera surcoreana Sung Hyun Park. Al ganar la final individual mantuvo la supremacía de su país en esta prueba en seis ediciones consecutivas. Además lo haría estableciendo un récord mundial, que también lograría en la prueba por equipos, que contó con su participación

-El luchador ruso Buvasa Saytiev empataría con el mítico Alexander Karelin en el logro de conquistar tres títulos olímpicos

 

Publicado en Curiosidades | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

KAMIL STOCH: EL CAMPEÓN MÁS CLARAMENTE FAVORITO EN PYEONGCHANG

Todo el mundo supone que los esquiadores Marcel Hirscher Y Mikaela Schiffrin, así como la patinadora Evguenia Medvedeva, se llevarán el oro en sus respectivas pruebas durante los Juegos de Pyeongchang, porque arrasan en prácticamente en todas las competiciones en las que participan. Sin embargo, aún parece más claro el dominio incontestable de la actual sensación entre los deportes de invierno: el saltador de esquí polaco Kamil Stoch. El actual doble campeón olímpico ha igualado una marca que solo poseía el alemán Sven Hannawald: conseguir la victoria en los Cuatro Trampolines, el Grand Slam de los saltos de esquí. Se trata de cuatro pruebas consecutivas que se disputan en Oberstdorf, Garmisch-Partenkirchen, Innsbruck y Bischofshofen, todas en un arco de poco más de una semana. Stoch ha conseguido que, gracias a su hazaña, su minoritaria especialidad ocupe portadas de la Prensa, incluso en países donde no se encuentra ningún trampolín de saltos. Y, lo que es mejor, ha dejado su tarjeta de visita para plantarse en la cita olímpica de la ciudad surcoreana como grandísimo favorito y revalidar así sus dos títulos en Sochi.

Kamil Stoch ya era antes de ese logro un héroe en su país. La Stochomanía ya se había desatado cuando se colgó los dos principales oros en Sochi 2014. Ganando allí tanto en el trampolín normal como en el largo igualó una marca que sólo habían conseguido antes que él los míticos Matti Nykänen  y Simon Ammann. Como se puede ver, Stoch se codea en las listas de ránkings con lo mejorcito de su deporte.

Foto de Pawel Relikowski/POLSKA PRESSE

No es una sorpresa, por otro lado, que Kamil Stoch se haya convertido en la leyenda que es ahora. Al fin y al cabo nació en Zakopane, donde se encuentra un trampolín y es sede de una prueba de la Copa del Mundo. Añadido a que Kamil empezara a saltar con solo cuatro años y que su regalo de cumpleaños cuando cumplió los seis fueran unos esquíes específicos de salto ya hacía prever su desarrollo posterior. Con 16 años debutó en la Copa del Mundo, precisamente en su localidad natal. Dos años más tarde ya sería olímpico, en los Juegos de Turín de 2006. Allí todavía su edad e inexperiencia no le hicieron acreedor de grandes resultados (16º en el trampolín normal y 26º en el largo, así como quinto en la competición por equipos).

En los Juegos de Vancouver 2010 sus resultados serían similares a los de Turín. Stoch aún no había explotado como saltador, pero los buenos resultados iban a llegar en años sucesivos. Uno de sus mejores años fue el preolímpico previo a Sochi. En 2013 se convirtió en campeón mundial, gracias en parte a una de su características principales: su elegante estilo, que le han hecho merecedor de notas máximas por parte del jurado. Las victorias en Sochi arrastraron más éxitos, consiguiendo la clasificación global de la Copa del Mundo, pero una lesión en su tobillo en 2014 le hizo perder dos temporadas. Tras pasar por momentos difíciles, colocado en puestos demasiado bajos, ya en la temporada previa a la cita de Pyeongchang el polaco ha resurgido, aunque en esta temporada actual no había hecho gran cosa antes de las pruebas más prestigiosas de los Cuatro Trampolines.

Kamil Stoch, que al igual que otros colegas se ha sacado el título de piloto para hacer lo que mejor se le da -volar-, podría sentir quizá demasiada presión desde su país en esta nueva cita olímpica. Allí es un héroe y se espera mucho de él, más después de estos apabullantes resultados casi en vísperas de la mayor cita cuatrienal. Lo que es indudable es que tendrá puestos los ojos encima no solo de sus compatriotas polacos, sino de todos los aficionados del deporte, expectantes para saber si Stoch ratificará o no su excelente racha.

Foto de Valdrin Xhemaj/EPA

Publicado en Camino a Pyeongchang | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

MOMENTOS OLÍMPICOS MÁGICOS 44: LA ÉPICA SEMIFINAL DE TENIS FEMENINO EN ATENAS 2004

El partido de tenis más memorable de los Juegos de Atenas 2004 en su categoría femenina –y, de hecho, uno de los más memorables de la historia olímpica en general, incluyendo masculinos y dobles- no fue la final, que fue casi un mero trámite, sino la semifinal disputada entre la belga Justine Henin y la rusa Anastasia Myskina. Aunque para la posteridad de este deporte la huella de Henin fue indiscutiblemente más profunda que la de la rusa, en ese preciso momento de su enfrentamiento olímpico Myskina era la favorita. Y eso que, en el mismo comienzo de esa temporada, Henin se había hecho con el primer Grand Slam, el del Open de Australia. Pero 2004 iba a ser la mejor temporada de la nacida en Moscú. Su primer título de ese año lo ganó en Doha, lo que la hizo entrar en el Top 5 del ránking mundial. Pero su mejor momento llegaría con la conquista del segundo Grand Slam del año por orden cronológico: el de Roland Garros. Lo hizo derrotando por el camino a Svetlana Kuznetsova, Venus Williams y Jennifer Capriati, hasta superar en la final a Elena Dementieva. Myskina ya estaba la tercera del mundo. Siguieron buenas actuaciones hasta llegar a los Juegos Olímpicos. Es decir, llegaba a Atenas enrachada (con once victorias por dos derrotas en lo que iba de año) y con la vitola de una de las máximas favoritas.

Por el contrario, Henin, tras su excelente victoria en el Open de Australia, se fue apagando esa temporada, todo debido a serios problemas de salud que le pillaron al comienzo de la temporada de tierra batida. La salud de la belga se había resentido tanto, atacada por un citomegalovirus, que apenas tenía fuerzas ni tan siquiera de lavarse los dientes. Durante semanas dormía 18 horas diariamente porque no tenía fuerzas para más. ¿Quién podía apostar a que llegaría a la cita olímpica? Es más, se apuntó al torneo de Roland Garros, donde quería defender su título, pero inevitablemente cayó en su primer encuentro. Los Juegos de Atenas iban a suponer su auténtica vuelta a las canchas. Ni ella misma daba un duro por que avanzara en el torneo, por no hablar de conseguir medalla.

Las semifinalistas habían llegado a ese punto del torneo de diferente manera: mientras Myskina derrotaba en cuartos de final a Francesca Schiavone con un contundente 6-1 6-2, Henin vencía a Mary Pierce por un más ajustado 6-4 6-4. Ya en la semifinal el partido se alargó muchísimo, hasta los tres sets. Los dos primeros fueron disputadísimos, con el mismo resultado ambos (7-5), aunque de lado de cada una de las contrincantes. Así pues, todo se decidiría en el tercero y definitivo.

Foto de Chris McGrath/Getty Images

Justine Henin había mostrado debilidades en el segundo set, que perdió. Su servicio se volvió más corto y muchas de sus derechas se estrellaban contra la red. Por el contrario la rusa se mostraba paciente y sólida, aunque agresiva desde la línea de fondo. Se estaba haciendo fuerte según avanzaba el partido. Tanto, que adquirió en el tercer y último set una ventaja de 5-1. No se le podía escapar la victoria, más si tenemos en cuenta que un partido largo, tal como venía Henin tras su larga baja por enfermedad –una enfermedad provocada, recordemos, por un virus que principalmente provoca fatiga-, a la que más perjudicaba era a la belga. Justine llegó a pensar en ese momento: “Mañana tendré que regresar para intentar ganar la medalla de bronce”.

Myskina tan solo necesitaba conservar un servicio, pero se se lo rompieron en el séptimo y noveno juegos. Solamente el tercer ya duraba una hora. Su rival llegó a ponerse con 7-6 y servicio (no se jugaba tie-break en el torneo). Myskina lideraba momentáneamente ese juego por 15-30, pero le duró poco. Finalmente, se impuso Justine Henin por 8-6.

Fue de esas derrotas que escuecen. A la rusa le quedaba la posibilidad de acabar los Juegos con una medalla al cuello, aunque no fuera la de oro, pues aún tenía que disputar el partido por el bronce. Lo perdió. A Henin, muy al contrario, la victoria en la semifinal la catapultó a ganar la final por un doble 6-3, pero la gesta ya la había hecho en semifinales.

Lo peor fue que esa derrota tan ajustada parece que acabara con la prometedora carrera de Anastasia Myskina, la cual no levantó cabeza. Sus temporadas siguientes –tres escasas- se trufaron de decepciones. Parece como si esa derrota en Atenas le hubiera afectado sobre todo en el plano psicológico. Ella siempre admitió que le pesó mucho, pues el torneo olímpico se celebra sólo cada cuatro años, mientras que si se cae en un Grand Slam se tienen incluso varias posibilidades cada año para resarcirse. Nunca llegó a perdonarse a sí misma la derrota. La otra cara de la moneda la ofreció Justine Henin, quien confesó que ese fue el momento más mágico de su carrera, más incluso que su número 1 o sus Grand Slams.

Foto de Getty Images

Publicado en Momentos Olímpicos Mágicos | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

MICHAEL MAZE: “MI MEDALLA EN TENIS DE MESA FUE UNA SENSACIÓN EN DINAMARCA QUE CAMBIÓ MI VIDA”

En su país es todo un héroe. Si se trata de un país pequeño, con una población que ni se acerca a los seis millones y que consigue media docena de medallas en unos Juegos Olímpicos es lógico que el ganador de una de esas medallas se convierta en ídolo nacional, incluso si se trata de un deporte minoritario en su propio país. Hablamos de Michael Maze, de Dinamarca, y del tenis de mesa. Este jugador consiguió una valiosa medalla de bronce en los Juegos de Atenas 2004 en la categoría de dobles junto a Finn Tugwell. No es de extrañar, pues, el recibimiento en casa a la vuelta de los Juegos de 2004, como nos cuenta Maze en esta entrevista exclusiva: Nuestra medalla de dobles fue la primera para Dinamarca en tenis de mesa, así que cuando llegamos al aeropuerto de vuelta a casa había mucha Prensa. De repente todos me conocían. Fue un poco una pequeña sensación en mi país. Al haber ganado solo seis medallas se centran mucho en los ganadores de las mismas”. Hasta el punto de cambiar su vida: “De repente la Prensa se preocupaba incluso de la ropa que vestía o si de besaba a tal o cual chica”.

Más radical fue el cambio en su carrera profesional, ya que Michael Maze (apodado en un juego de palabras en inglés AMazing= Increíble) considera que esa medalla supuso un momento crucial en su carrera, más al tratarse de un deporte que prácticamente solo tiene visibilidad en el contexto de unos Juegos Olímpicos: “Todo el país me apoyaba y me llegaba ese “sentimiento nacional”. Si ganas algo en un torneo, por ejemplo en China, nadie se entera, pero si lo haces en unos Juegos Olímpicos todos te ven”. Ese éxito, unido al de proclamarse el siguiente año campeón europeo y bronce mundial le hizo merecedor del trofeo al Deportista Danés de 2005, algo del todo inhabitual en un atleta de su deporte: “Ese premio supuso mucho para el deporte del tenis de mesa en mi país. Ahora mi deporte está en auge en Dinamarca”. Michael Maze da tanta importancia a “su momento” olímpico, que confiesa haber pensado al conseguir la medalla que “una vez que ya tenía una medalla olímpica, incluso aunque perdiera a partir de entonces todos los demás partidos del resto de mi vida, podría decir que era medallista olímpico”.

Recientemente retirado debido a las lesiones (“De los veinte años en que fui profesional tuve que estar fuera seis o siete años por lesiones y operaciones, por lo que creo que podría haber obtenido mejores resultados de no haber tenido tantas lesiones”), en su momento fue considerado entre los cinco mejores zurdos del circuito mundial, así como uno de los mejores defensores, especialmente con una fuerte derecha y servicio. Consiguió superar a algunos de los mejores jugadores chinos del momento, siendo, sin ir más lejos, el único europeo en semifinales del Mundial de 2009 y batiendo al plata olímpica chino en un Mundial de 2005 celebrado en China, ante un auditorio de  15.000 espectadores: “Fue probablemente mi mejor momento. Había ganado previamente a dos o tres chinos en ese torneo. Obtuve una medalla en el Mundial, así que fue algo especial”. Los temidos jugadores chinos están siendo batidos con más frecuencia en recientes campeonatos, pero siguen siendo toda una potencia. Según Maze: “lo que pasa es que tienen muchísimos jugadores, más de todos los que tenemos en toda Europa. Tienen mejores entrenadores y mayor educación hacia este deporte. Podemos batirles y, sobre todo, tenemos que creer que podemos batirles. Pero creo que tenemos más fortaleza mental y una mayor fantasía; ellos son más como máquinas. Creo que para superarles todos los países europeos deberían juntarse, hacer entrenamientos juntos, ayudarnos mutuamente para crecer en este deporte, empezando desde una edad temprana, así como educar a los entrenadores. Aún no se ha hecho lo suficiente para ello”.

Maze disputó un total de cuatro ediciones olímpicas. Además de la mencionada de Atenas, debutó en Sidney 2000:“Tenía solo 17 años. Como un chico todavía creciendo soñaba con ir a unos Juegos. Con esa edad llegas a la villa olímpica y ves a todas esas estrellas que conoces por la televisión y es increíble. Aprendí mucho de esa, mi primera experiencia, sobre el funcionamiento de los Juegos. Fue una experiencia que le vino muy bien a mi carrera futura”. Su experiencia olímpica se completaría en Pekín 2008 y Londres 2012. De estos últimos Juegos guarda una anécdota que quiso compartir con nosotros: “En Londres cenamos todos los olímpicos daneses. Empezamos a beber en la cena y nos emborrachamos. Éramos cinco y de repente nos despertamos los cinco en cinco sitios diferentes, sin saber cómo habíamos llegado allí. No habíamos bebido durante un año pero esa noche nos emborrachamos como adolescentes. El ambiente era especial y todos estábamos de celebración”.

Ahora sigue involucrado con el tenis de mesa, porque “quiero devolverle algo de lo que me ha dado”.

Publicado en Entrevistas | Etiquetado , , , | Deja un comentario

LAS DIEZ MEDALLAS OLÍMPICAS DE ÁGNES KELETI Y SU DRAMÁTICO PASADO

Ante una de las mayoras figuras de la historia olímpica como fue la gimnasta húngara Ágnes Keleti uno no sabe si admirarla más por sus tremendos éxitos deportivos o por su devenir vital y, decididamente, se queda con esto último. Cuesta creer que una de las personas con mayor palmarés olímpico, que debutó en unos Juegos a la edad de 31 años, pasara la vida que le tocó vivir a esta gimnasta. Mala suerte vivir en tiempos de guerra y de odio a los judíos, su etnia y religión. Ágnes pasó por todo tipo de sinsabores y tuvo el coraje de superarlos de forma mayestática.

Poco antes del inicio de la II Guerra Mundial Ágnes decidió cambiar la natación y la danza por la gimnasia, amén de continuar con el violonchelo –con el que llegaría a convertirse en concertista profesional-. Por aquel entonces la joven húngara ya tenía in mente participar en unos Juegos Olímpicos. Pero llegó la gran contienda. Su país cayó ante el régimen nazi, provocando en la vida personal de Ágnes una concatenación de sucesos: su padre fue conducido a Auschwitz, donde acabaría muriendo. Ella, que estaba ausente trabajando en una panadería y en una fábrica de municiones en otra localidad, se encuentra su casa vacía a su vuelta. Su madre y su hermana corrieron mejor suerte que el padre, al ser rescatadas por el diplomático sueco Raoul Wallenberg. Mientras, la propia Ágnes tuvo que sufrir desagradables peripecias por su origen judío. Para empezar, la expulsaron de su club de gimnasia por no ser de raza aria. Tuvo que esconderse y casarse (con un compañero gimnasta del que se divorciaría en 1950) con el fin de no ser reclutada para trabajar a la fuerza en el campo. Más adelante, una nueva humillación: trabajar de criada para una familia nazi eso sí, tras falsificar una documentación que la convertía en cristiana. Por si esta vida -que no hacía predecir su futuro olímpico- no fuera suficientemente dura, aún le quedaba a la gimnasta pasar otro trago: tuvo que dedicarse a recoger cadáveres y colocarlos en una fosa común.

Basta ya de momentos tristes en la vida de Ágnes Keleti. Acabada la guerra retoma su actividad gimnástica, aunque su debut olímpico, con medalla de plata por equipos incluida, en realidad no tiene lugar. Después de haberse saltado sus mejores años sin celebración de Juegos Olímpicos debido a la guerra, Keleti sigue teniendo mala suerte: tres días antes del inicio de la competición de gimnasia en los Juegos de Londres 48 se rompe un ligamento de la rodilla y no puede participar. Aun así, le conceden la citada medalla de plata por equipos.

Pero tiene que llegar el gran momento de Ágnes Keleti. Le llega con 31 años, pero le llega. Ocurre en Helsinki 52. Gana cuatro medallas, proclamándose campeona en suelo. Es un resultado que la propia Keleti no se esperaba. Tras haber ganado el oro en asimétricas en el Mundial de Roma del 54 piensa en retirarse, pero otro acontecimiento político le hace cambiar de opinión. Después de haber sufrido la ocupación nazi de su país no piensa tolerar la nueva, realizada por el rodillo soviético. Keleti piensa que, si participa en eventos internacionales, podrá dar eco a su voz oponiéndose a la ocupación soviética así que, sin entrenar apenas y con 35 años, decide participar en la preselección para los Juegos de Melbourne. Viaja a las Antípodas con más intención de conceder entrevistas a los medios internacionales para contarles la situación de su país “y explicar las atrocidades soviéticas”, según sus palabras, que para ganar medallas. Y, de repente, y pese al concurso de una rival de altura (y, por ende, soviética), Larisa Latynina Keleti se lleva cuatro medallas de oro (en suelo, asimétricas, barra de equilibrio y por equipos en aparatos combinados). Gana además dos platas más, incluyendo el all-around, que pierde por solo tres décimas debido a su pobre actuación en el salto del potro. Tenía entonces 35 años, mientras que su máxima rival –Latynina- 21. Se convierte así en la gimnasta de más edad en ganar el oro.

Mientras Keleti da gloria a su país en Hungría la situación empeora. La gimnasta decide no regresar, algo que hizo más de la mitad de la delegación húngara, y pide asilo político. Se quedó a vivir unos meses en Australia trabajando en una fábrica, hasta que fue reclamada por Israel, donde viviría el resto de sus días, como entrenadora. Tremenda historia personal de alguien que se convirtió en mito y leyenda olímpica como lo podría haber hecho en otras facetas. Con dos participaciones olímpicas consiguió diez medallas. Le faltaron otros tres posibles Juegos -dos cancelados por la guerra y otro que se perdió por lesión- para haberse hecho con un palmarés inalcanzable.

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

JUSTYNA KOWALCZYK QUIERE AGRANDAR SU LEYENDA EN PYEONGCHANG

Hubo un tiempo, nada lejano, en el que la esquiadora de fondo polaca Justyna Kowalczyk arrasaba en cada competición en la que intervenía –con permiso de sus rivales de peso noruegas-, algo que atestigua su extensísimo palmarés. Si ella estaba en una carrera, fuera de la distancia y estilo que fuera, había que contar con la polaca para el triunfo. Ya no es así, pero sigue en la brecha esperando participar en Pyeongchang y completar así sus cuartos Juegos Olímpicos. De entre sus compatriotas olímpicos Justyna ya ha destacado, al haber logrado la respetable cifra de cinco medallas olímpicas –dos de ellas de oro-, lo que la convierte en el deportista polaco con más medallas en Juegos Olímpicos de Invierno. En todas sus participaciones, hasta ahora, salió con al menos una medalla al cuello.

Kowalczyk, que tiene como otro de sus méritos haberse doctorado en la universidad, consiguió su primera medalla olímpica el mismo año en que se subió por primera vez a un podio de la Copa del Mundo: 2006. Apenas un mes más tarde participaba en los Juegos de Turín, donde conquistó el bronce en la carrera de los 30 km. No nos detendremos en sus numerosísimos logros en cada cuatrienio olímpico, porque son incontables. Sólo citar que es la única esquiadora en haber ganado el Tour de esquí cuatro veces seguidas y es también una de las dos esquiadoras que se han llevado la Copa del Mundo de la FIS tres años consecutivos. Finalmente, tiene el récord tanto de victorias como de podios en el Tour de Ski.

Centrémonos en su actuación en Juegos Olímpicos. De Vancouver 2010 se marchó con tres medallas al cuello, no en vano llegó a la ciudad canadiense como líder de la Copa del Mundo. Aunque su debut olímpico en Vancouver fue de un frustrante quinto puesto en la carrera de los 10 km estilo libre a los dos días lograría la plata en la distancia sprint, solo superada por Marit Bjoergen En esa épica carrera en la que la eslovena Petra Majdič conseguiría el bronce con costillas rotas. La segunda medalla para Kowalczyk llegó en la carrera de 15 km en formato de persecución, donde se hizo con el bronce. Quedaba por llegar el mejor colofón: el oro en la prueba final de larga distancia: los 30 km en estilo clásico (en Turín, donde se llevó el bronce, se corrió en estilo libre).

Venciendo a su gran rival Marit Bjoergen en Vancouver 2010 Foto de Heinz Ruckemann/UPI

Pasamos por alto otros cuatro años de victorias hasta llegar a los Juegos de Sochi. Justyna llegaba lesionada en su pie izquierdo, en concreto padecía una fractura del quinto hueso metacarpiano. Pese a ello, la polaca anunció que tomaría parte en los Juegos. Añadido a ello, sólo más tarde se reveló que, unos seis meses antes de Sochi 2014, Kowalczyk habría padecido un aborto espontáneo. Ello le llevó a una depresión. La esquiadora tardó meses en confesar sus malos momentos, declarando que incluso necesitaba medicamentos para poder dormir de noche. La depresión e, indudablemente, la lesión, influyeron en el rendimiento de la deportista, pero aún así sacó fuerzas de flaqueza para competir y luchar por la victoria en la cita olímpica de Sochi. Y eso que, según sus propias palabras, llegó un momento en que se sentía impotente y “no quería vivir”. Llegó a no levantarse de la cama durante dos semanas. Por eso tiene más mérito su resultado de Sochi, donde volvió a convertirse en campeona olímpica. Lo logró en la carrera de los 10 km en estilo clásico. Como se puede apreciar, ha ganado medallas en los dos estilos existentes y en todo tipo de distancias.

Pero Justyna Kowalczyk no ha escapado de la polémica del dopaje. En 2005, en sus comienzos, fue sancionada por dos años por tomar en una competición sub-23 dexametasona, un esteroide que actúa como anti-inflamatorio, el cual se permitía tomar en el periodo fuera de las competiciones, pero no durante éstas. Justyna lo tomó para aliviar dolores en su tendón de Aquiles. Posteriormente se le redujo a un año su sanción. La atleta negó en todo momento tomarlo para mejorar su prestación física, algo que ratificó el Tribual de Arbitraje Deportivo. Curiosamente, la esquiadora polaca ha sido siempre muy crítica hacia la permisividad de las autoridades en cuanto a medicamentos anti-asmáticos se refiere, como los que toma una de sus rivales más fuertes, la noruega Marit Bjoergen. Kowalczyk se ha quejado siempre –a veces abiertamente en redes sociales- que a ella no le han dejado nunca tomar nada para sus problemas en una rodilla, pero a Bjoergen sí.

Justyna Kowalczyk lleva un cuatrienio olímpico casi huérfano de podios, tras Sochi, pero sus rivales harán bien en no perderla de vista en las pruebas en las que compita en Pyeongchang. Por sus venas corre sangre de campeona.

Publicado en Camino a Pyeongchang | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario