AMY PURDY: LA PARATLETA QUE SUPERA REVÉS VITAL TRAS REVÉS

Positividad ante la adversidad. Esa es Amy Purdy, una de las mejores riders de snowboard cross paralímpico del mundo. Cuando alguien como Oprah Winfrey la considera como su heroína es que Amy Purdy tiene algo especial. Amy ha podido con todo a lo que se ha afrontado, pese a sufrir a los 19 años el mayor tortazo que le dio la vida y ahora, cuando lo tenía todo superado, afronta un nuevo revés. Pero conozcamos mejor a esta tres veces medallista en snowboard en Juegos Paralímpicos.

Amy, nacida en Las Vegas, practicaba diversos deportes siendo desde siempre muy activa. A los 19 contrae una enfermedad que al principio creía una simple gripe. Su situación empeoró y acudió de urgencia al hospital: estaba sufriendo un choque séptico. Lo que tenía en realidad era una meningitis bacteriana que había afectado a su sistema circulatorio, provocando una infección que llegó al citado choque séptico. Cuando entró en el hospital los médicos le dieron un 2% de posibilidades de salvar su vida. Había que actuar rápido, teniendo que amputarle ambas piernas -debido a la falta de circulación- y los dos riñones, además de su bazo. Amy había entrado en choque séptico en menos de 24 horas desde que se inflamara su infección. Dos años más tarde, justo a punto de cumplir los 21 años, a Amy le fue trasplantado uno de los riñones de su padre.

Foto de Getty Images

La joven nunca se dio por vencida. Le colocaron unas piernas protésicas y tan solo siete meses más tarde ya empezó a hacer snowboard con ellas. Pasados otros nueve meses ya se subía al podio en una competición. Purdy demostró desde un comienzo ser una atleta dotada, así que, en buena lógica, los éxitos en las mayores pruebas internacionales de snowboard paralímpico fueron cayendo a su favor. En los Juegos Paralímpicos de Sochi ya obtuvo el bronce, mientras que en Pyeongchang conseguiría una plata y un bronce.

El snowboard se quedó corto para Amy, que volvió a su trabajo anterior a la enfermedad como terapeuta de masajes, a lo que sumó trabajos como modelo, actriz y apariciones múltiplas en televisión. Encandiló a América llegando a la final de la versión local de “Bailando con las estrellas” donde, con sus dos prótesis, no tenía nada que envidiar al resto de participantes. También tomó parte en el reality de aventuras por el mundo “Amazing Race” y en otros muchos programas, así como protagonizando un anuncio que se proyectó en la Super Bowl de 2015 o participando en un vídeo de Madonna. Más importante que eso ha sido su labor dando charlas motivacionales, realizando discursos memorables, escribiendo el libro de su historia titulado “On My Own Two Feet” (=En mis dos pies), un libro que se convirtió en todo un best-seller. Ello ha hecho que se la incluyera en la lista de los 100 visionarios y líderes influyentes. Incluso más: Amy ha cofundado la O.N.G. Adaptive Action Sports, dedicada a personas con discapacidades físicas que quieren practicar deportes de acción (como el snowboard, el skateboard o el suf, deporte éste, por cierto, con el también se ha atrevido recientemente Amy), así como en música y otras artes.

Pues bien, esta dotada deportista e inspiradora vocacional ha sufrido hace pocos meses otro tortazo de la vida que ella considera ser más duro que el que cambió su existencia a los 19 años. A consecuencia de su ritmo de vida, sus prótesis y su sistema circulatorio han sufrido hasta provocarla un coágulo masivo de sangre. La actividad imparable durante 12-18 horas al día con las prótesis ha degenerado en esta situación. El coágulo se extendió desde su cadera hasta el final de su pierna izquierda. Los médicos la pusieron ante una encrucijada: o salvaba su (único) riñón o la pierna. Más tarde cambió de médico y encontró uno nuevo que le realizó un catéter en la pierna que solucionó el coágulo, eso sí, sufriendo horribles dolores durante 24 horas. Después de tres meses de recuperación se colocó de nuevo la prótesis en la pierna izquierda: ésta se volvió morada. Sus arterias habían disminuido. Nuevo periodo de recuperación usando una cámara hiperbárica durante semanas. Cinco operaciones y el método de recuperación no han servido aún para que Amy pueda volver a colocarse su prótesis izquierda, lo que cambiaría totalmente su vida, una vez más. Es posible que nunca más pueda usarla. Sin embargo, la propia Amy ha publicado en su cuenta de Instagram un mensaje esperanzador que vuelve a mostrar su carácter positivo: “No importa los retos a los que te enfrentes no te rindas porque nunca sabes lo que el mundo tiene para ti. Cuando perdí las piernas pensé que mi vida se había acabado pero no sabía entonces que justo estaba apenas empezando”. Ese es sólo uno de los muchos mensajes inspiracionales que inundan su cuenta de Instagram.

Aún más importante que su nombramiento, por parte del COI, de ser una de las 15 paratletas más fuertes del mundo, es el espejo a seguir que supone con su lucha personal constante, todo un ejemplo para el resto de nosotros, los mortales lejos de la excepcionalidad que supone alguien como ella.

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