MOMENTOS OLÍMPICOS MÁGICOS 28: EL ORO DEL TIRO CON ARCO POR EQUIPOS EN LA ÚLTIMA FLECHA

La primera jornada de los Juegos de Londres celebrados en 2012 produjo ya la primera sorpresa. Se disputaba en el Lord´s Cricket Ground la final masculina por equipos de tiro con arco. La campanada llegó en primer lugar en las semifinales, cuando los favoritísimos surcoreanos cayeron ante los estadounidenses. El tiro con arco es prácticamente el “deporte nacional” en Corea del Sur, que ha ganado la friolera de 18 medallas olímpicas solo desde Atlanta 96. Contaba, además, entre sus filas, con Im Dong-Hyn el tirador campeón conocido por ser oficialmente ciego y que en la ronda previa había hecho añicos el récord mundial. Pese a ello, su equipo no pudo con la escuadra americana, que en principio era bastante inferior que la asiática. En la final, pues, los Ellison, Kaminski y Wukie se las prometían felices: se habían librado en semis del “coco” y en la final se enfrentarían a una Italia que sí, contaba con individuales que en el pasado había conquistado resultados brillantes, pero que en ese momento sólo ocupaba la sexta posición en el ránking mundial. Los éxitos de los Michele Frangilli, Marco Galiazzo y Mauro Nespoli sonaban muy de lejos. Siempre habían sido triunfos individuales, además. La squadra azzurra no se había proclamado nunca campeona olímpica.

Sin embargo, iba a saltar la sorpresa. Una sorpresa relativa, puesto que Frangilli ya era poseedor de dos medallas olímpicas, pero de ediciones demasiado lejanas: bronce por equipos en Atlanta y plata en la misma categoría en Sidney. Había destacado más en Mundiales, eso sí, pero el último de sus oros individuales lo había conseguido seis años atrás. Su compañero Marco Galiazzo ganó por sorpresa el oro individual en los Juegos de Atenas, con apenas 21 años. Junto al tercer componente del equipo, Mauro Nespoli, ganaría la plata por equipos en Pekín. Muy buenos resultados de los tres sumados individualmente (de hecho, entre los tres y todos los grandes campeonatos internacionales la cifra de medallas ascendía a más de un centenar), pero los mejores tiempos de los azzurri ya parecían haber quedado atrás. Pero el momento cumbre de sus carreras estaba aún por llegar, aunque ni sus propios compatriotas confiaban en que, unidos, conseguirían el mayor logro olímpico: el oro por equipos.

La final, sin embargo, se desarrolló desde el primer momento con dominio del equipo europeo. La primera serie de tiros acabó con una escasa, eso sí, diferencia de 27-26 para los italianos. La segunda supuso un aumento de la ventaja en dos puntos: 54-52. La distancia va aumentando pasito a pasito: a tres puntos (82-79) tras la siguiente fase de tiros. En la cuarta los Estados Unidos logran acercarse a dos puntos de distancia. Solo queda una última ronda de tiros. Más emoción imposible, pues los Estados Unidos se colocan a un punto: 192-191. Kaminski y Wukie, en particular, han sido los motores de un equipo que ha conseguido no solo no quedarse atrás, sino acercarse lo máximo posible. Queda una flecha por disparar. Era el turno de Frangilli, en cuya frialdad y tino pesa la responsabilidad. Un 8 supondría derrota italiana, un 9 llevaría a tiros suplementarios y un 10 convertiría en realidad el sueño del oro para él y sus compañeros. Lo consigue: Frangilli logra la máxima puntuación: Italia es campeona olímpica.

Los tres componentes, todos miembros del grupo deportivo de la Aeronautica militar confesaron que se sentían campeones desde antes. Solo ellos lo esperaban a priori. Frangilli, que no había ganado una medalla olímpica en doce años, confesó que estuvo pensando en su fallecida madre, que le vio ganar in situ sus anteriores medallas y que acudió, ya enferma, a verle competir en Atenas, aunque allí su hijo no consiguiera podio alguno.

Los tres reciben una en principio una algo insólita primera llamada de felicitación. La realizó Stefano Domenicali, sí, ese director deportivo –entonces- de Ferrari. No es tan extraño, pues la marca del cavallino rampante ha colaborado tecnológicamente con los arqueros italianos en cuanto a las flechas usadas se refiere. Es, en fin, la primera medalla de oro italiana de los Juegos de Londres y el primer oro por equipos en esta especialidad deportiva para los transalpinos. Todo realizado en una emocionantísima final que se decidió en la última flecha, tras docenas de disparos. Es, de nuevo, buena muestra de la magia del deporte y del tiro con arco en particular.

Foto de EPA/Neil Munns

Foto de EPA/Neil Munns

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