LOS AÑOS SIN JUEGOS

Como se sabe, los Juegos Olímpicos se celebran cada cuatro años, o al menos ésa es la intención. Desde la restauración de los mismos en 1896 se han celebrado en todas sus ediciones excepto las de 1916 –impedido por la I Guerra Mundial- y las de 1940 y 1944 por la Segunda, pero la historia de esta ausencia de doce años tiene mucho que contar.

En 1931 el COI decide en una reunión en Barcelona otorgar los Juegos del 36 a Berlín con la intención de apoyar la República de Weimar y darle competiciones a un país que no celebraba grandes acontecimientos desde la Primera Guerra Mundial. La idea era que los Juegos podrían normalizar de alguna manera la situación con este importante país europeo. El resto ya se conoce: Hitler subió al poder y los Juegos le sirvieron como un vehículo a escala mundial de propaganda nazi, efecto colateral no deseado por el COI a priori.

Había que decidir qué ciudad cogería el testigo de la capital alemana y el COI optó por Tokio. Otra decisión polémica pues, aun sin tener a su frente una figura megalómana de la talla de Hitler, su emperador injería constantemente en conflictos bélicos con países vecinos en lo que ya se podía calificar como formación de un imperio. Los Juegos no se habían celebrado hasta entonces fuera de Europa o de Estados Unidos y el COI, eligiendo a la ciudad asiática, quería mostrar apertura global. Eligieron un mal momento. Poco después de la elección de Tokio como ciudad organizadora de los Juegos Japón declaró la guerra a China. Los acontecimientos que le siguieron motivaron la renuncia de Tokio. Entonces el COI toma otra decisión que se vería errónea: le otorga la organización de los Juegos de 1940 a Helsinki, ciudad que había quedado segunda cuando fue elegida Tokio. La decisión se tomó en 1838, es decir: sólo dos años antes de la celebración de unos Juegos que nacían gafados. A sólo un año de empezar el mayor conflicto bélico de la historia mundial los dirigentes del COI aún pensaban que se podrían disputar los Juegos.

La organización de Helsinki 1940 llegó a crear un calendario de pruebas y hasta 60 países confirmaron su asistencia. Pero entonces estalló la II Guerra Mundial. Finlandia se convirtió en un país deseado tanto por los nazis alemanes como por los soviéticos. Al final acabó metida en una guerra con estos últimos, en lo que se daría en llamar la Guerra de Invierno. De nuevo imposible la celebración de los Juegos allí, pero tanto allí como en ningún otro punto del planeta por esas fechas tan fatídicas.

En esas estábamos cuando el COI sigue a lo suyo y se reúne en junio de 1939 para decidir dónde se celebrarían los Juegos de 1944. En esta ocasión eligen Londres.  La guerra impediría la celebración de nada durante ese lapso de tiempo. Una vez concluida, siguió en pie la sede de Londres, que acogió los primeros Juegos postbélicos, en 1948 y se respetó la idea de Helsinki organizándose allí  la siguiente edición, la de 1952. ¿Qué pasó con Tokio,  donde se tenían que haber disputado en 1940? Se celebraron, sí, pero la capital de uno de los países del Eje perdedor tuvo que esperar un total de 24 años para cumplir su sueño, pues no los celebró hasta 1964.

lon don48

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